EXPLICACIÓN DE LA IMAGEN

Esta imagen fue inspirada por el Señor a Su hijo amado Ls. a partir del  siguiente Mensaje:

Mi. 12/11/97  :                                         14:00 hs.

 

El Señor da indicaciones referentes a la publicación de este libro.

-¿Eres Tú, Señor? ¿Eres Tú, Señor? ¿María... ?

 

Verde, Verde de Pentecostés, con letras blancas, tapa digna. “LA SANTÍSIMA TRINIDAD GRITA, LLAMA A LA HUMANIDAD”.

Tapa digna; verde oscuro de Pentecostés.

La Cara de Mi Padre, Mi Cara y Nuestro símbolo, Nuestro símbolo, el de Mi Santo Espíritu.

“ÚLTIMO LLAMADO A LA HUMANIDAD” abajo.

“LA SANTÍSIMA TRINIDAD GRITA”, y puntos suspensivos. Abajo: “LLAMA A LA HUMANIDAD.

Debéis publicarlo, debéis publicarlo. Y debéis publicar que es el ÚLTIMO LLAMADO A LA HUMANIDAD. Será leído por todo tipo de gente; será leído por todos: laicos, laicos consagrados y sacerdotes.

¡Correrá como pólvora esparcida! Más adelante habrá otro que será doctrina, todo doctrina. Para eso, para eso tendréis que trabajar con el sacerdote.

Hay mucho por hacer; hay mucho por hacer. ¡Queda tan poco tiempo y tanto por hacer! ¡Cómo desperdician el tiempo! ¡Cómo pierden la vida! No hay retorno. ¡No existe retorno!

¡Segundo Pentecostés! ¡Segundo Pentecostés!

Así empezó...

Una señora común y corriente como cualquier otra, comenzó un día a ver y a escuchar, a Dios Padre, a Dios Hijo, al Espíritu Santo y a la Santísima Virgen María.
Dios le pidió que haga llegar sus mensajes a la humanidad y por eso es que comenzamos primero con los libros de la Santísima Trinidad y ahora con esta página Web para que todos tengan la posibilidad de recibirlos.
Los mensajes son recibidos por esta ALMA ESCOGIDA. 
Ella los recibe del Cielo, de Dios Padre, de Jesús, del Espíritu Santo y de nuestra madre, La Santísima Virgen María, es por eso que en los mensajes que leamos, observaremos que no son todos de la misma persona.

LA SANTÍSIMA TRINIDAD

Grita...
Llama a la Humanidad

DECLARACIÓN

La publicación de la presente obra se apoya en el decreto de la Santa Congregación para la Doctrina de la Fe (en A.A.S. n. 58/16 del 29-12-1966) aprobado por Su Santidad Pablo VI el 14-10-1966, en virtud del cual ya no está más prohibido publicar sin “Imprimatur” escritos referentes a apariciones, revelaciones, milagros y profecías.


Mensajes entregados a un alma escogida por Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo para hacer llegar el último Llamado del Cielo a la humanidad.

Es importante que estos Mensajes sean transcriptos con su día y hora de llegada para que la humanidad entienda que el tiempo los apremia, que así como los instrumentos no han descansado en recibirlos, ella (la humanidad) no tendrá tregua para ponerlos en práctica.

No debéis juzgar sino obrar.
Mateo 7, 1-7

Los hechos relatados son verídicos y se transcriben tal cual han ido sucediendo.

Por pedido especial al Cielo del instrumento se mantiene reservada su identidad.

Segundo Pentecostés. Segundo Pentecostés...

Saldrá una rama del tronco de Jesé
y un retoño brotará de sus raíces.
Sobre él reposará el espíritu del Señor:
espíritu de sabiduría y de inteligencia,
espíritu de consejo y de fortaleza, 
espíritu de ciencia y de temor del Señor
-y lo inspirará el temor del Señor-.
Él no juzgará según las apariencias
ni decidirá por lo que oiga decir:
juzgará con justicia a los débiles
y decidirá con rectitud para los pobres del país;
herirá al violento con la vara de su boca
y con el soplo de sus labios hará morir al malvado.
La justicia ceñirá su cintura
y la fidelidad ceñirá sus caderas.
El lobo habitará con el cordero
y el leopardo se recostará junto al cabrito, pacerán
juntos, y un niño pequeño los conducirá,
la vaca y la osa vivirán en compañía, 
sus crías se recostarán juntas, 
y el león comerá paja
lo mismo que el buey.
El niño de pecho jugará 
sobre el agujero de la cobra,
y en la cueva de la víbora
meterá la mano el niño apenas destetado.
No se hará daño ni estragos
en toda mi montaña santa,
porque el conocimiento del Señor llenará la tierra
como las aguas cubren el mar.
Aquel día, la raíz de Jesé 
se erigirá como emblema para los pueblos:
las naciones la buscarán
y la Gloria hará su morada.
Isaías, cap. 11, 1-10

Cuando escuchaba que había alguna persona que Dios había elegido para hablarle, para manifestarse, para transmitirle mensajes, para hacerse conocer, para comunicarse con Sus hijos de la tierra, yo pensaba: ¡Qué maravilla!¡Qué gracia extraordinaria! ¡Qué suerte que tienen! ¡Qué buenos deben ser! ¡Qué santos! o: Los elige porque son niños, recordando Fátima, Lourdes, Medjugorje. En mis oraciones Le decía: “Dios, ¡cómo me gustaría escucharte!”, pero nunca pensé realmente que Dios podía fijarse en mí. Pues mi vida en la tierra, mi comportamiento para con Él y para con el Cielo dejaban mucho que desear. Hacía promesas y no las cumplía; pedía y no agradecía; no iba mucho a buscarlo; encontraba excusas para justificar mis faltas a Misa. Tenía una vida muy cómoda, holgada y despreocupada. En una palabra, pedía pero no daba nada.
Con respecto a mi prójimo, me conmovía, me preocupaba, pero no me ocupaba. Me proponía, pero no era constante ni consecuente. Colaboraba “cuando me requerían”, pero me cansaba y abandonaba.
En cuanto a mi vida espiritual, estaba estancada; vivía más para la tierra que para el Cielo, más para afuera que para adentro, más para los demás que para mi familia. Así transcurrían mis días. Siempre dispuesta pero sin poder perseverar en lo que me proponía. 
Me ocurría que cuando asistía a la Iglesia o rezaba en casa sentía mucha paz y una comunicación con Dios, un diálogo con Dios que pensé le era común a todo el que se acercaba a Él. Y cuando amigos o conocidos venían a mí con preocupaciones o angustias, yo hablaba sin saber después qué les había dicho o de dónde había sacado lo que les decía y que los consolaba tanto.
Un día una amiga me dijo que por qué no escribía lo que sentía, pues a ella le hacía muy bien y podía ayudar a muchos que necesitaban una palabra de aliento, que buscan o necesitan de la Presencia de Dios. Y así empecé, y continué pues ella me decía: “Es la Palabra de Dios; se parece a lo de Fulano o a lo de Zutano, o esto se lo dijo a Mengano en tal mensaje”. Yo no había leído a ninguno de ellos, pero sí me encantaba buscar la Palabra de María en el libro del Padre Gobbi. Yo no era consciente de lo que estaba pasando, pero ellos sí.
Y así fue como me entregué a Dios y comencé a escribir, pidiéndole se haga Su Voluntad y no la mía, ofreciéndole mi tiempo para que Él dispusiera, pues era consciente de que mi tiempo era y es el que Dios me quiere regalar.

Un alma escogida

HABLA UN PROFETA

“Una rama saldrá del tronco de Jesé.
Un brote surgirá de sus raíces.
Sobre él reposará el espíritu de Yavé...”
Isaías, cap. 11, 1-10

El Espíritu de Yavé, el Espíritu Santo, que sale del Padre y del Hijo, no solo une Padre e Hijo en perfecta comunión sino que también da la garantía de unir toda la Creación... Y donde Él sopla no dañarán ni matarán, sino al contrario: ahí se vive y se convive en armonía y paz, como el profeta Isaías lo está mostrando en imágenes tomadas del mundo animal.
Si nos fijamos en los frutos del Espíritu Santo, como son:
AMOR, ALEGRÍA, PAZ, COMPRENSIÓN, BENIGNIDAD, BONDAD, FIDELIDAD, MANSEDUMBRE Y TEMPLANZA 
(Gálatas, cap. 5, 22), observamos que son actitudes que nos orientan hacia la convivencia pacífica con los demás.
Todo este conjunto de actitudes y cualidades (dones y frutos) recibidos en germen, una vez crecidos nos ayudan a superar la crisis que está como denominador común en toda crisis: CRISIS DE CONVIVENCIA (Pablo VI) y a construir una nueva civilización: CIVILIZACIÓN DEL AMOR o era del Espíritu Santo.
En toda época el Espíritu Santo está iluminando y orientando a la Iglesia y al mundo por medio de profetas y profetisas, pero lo está haciendo todavía más cuando la maldad más descubre su rostro (San Juan de la Cruz). Por eso una característica de nuestros tiempos es también el número creciente de almas dotadas del don de profecía.
Su importancia destaca San Pablo cuando dice: “Dios puso en la Iglesia primeramente Apóstoles, en segundo lugar profetas, en tercer lugar maestros”. (I Corintios 12, 28)
“Él constituyó a unos apóstoles, a otros profetas, a otros evangelizadores, a otros pastores y maestros para el perfeccionamiento del pueblo santo de Dios” (Efesios 4, 11)
Vemos en estos y otros textos más que San Pablo pone a los profetas siempre en segundo lugar inmediatamente después de los apóstoles.
El hecho de que puede haber -hay siempre- falsos profetas y maestros no justifica rechazar de plano lo que los profetas anuncian y enseñan.
“...hubo también falsos profetas en el pueblo, como también entre vosotros habrá falsos maestros que introducirán encubiertamente divisiones perniciosas.” (II Pedro 2, 1)
Para no apagar el Espíritu y no despreciar el don de profecía tenemos que examinarlo todo y quedarnos con lo bueno. ( I Tesalonicenses 5, 19)
La importancia del Espíritu Santo y la oración a Él nos hace ver también Pablo VI cuando dice: “Los cristianos necesitamos hoy, como primera cosa, la oración al Espíritu Santo y a la Madre de Dios, que nos conduce al Espíritu Santo como nos conduce a Jesús. Y cuanto más estragos hace el mal espíritu, el espíritu de Satanás, más necesitamos del Espíritu Santo de Dios”. 
Pues bien, oremos:
“Señor, Padre Santo, Tú que enviaste al Espíritu Santo prometido para que con-gregara a los hombres que el pecado había dis-gregado, ayúdanos a ser en medio de nuestros hermanos fermento de unidad y de paz.”

A.M.D.G.

Dios, nuestro Padre, llama a Su humanidad
Hoy, hoy quiero hablar a toda la humanidad. Hoy os estoy llamando a todos a la reflexión. 
Hijos Míos, ¡os amo tanto!
Vosotros los que decís que Me tenéis en el corazón, los que decís que ya Me conocéis: Yo os digo, aquí estoy, aquí Me encontráis; aquí tenéis Mi Palabra. ¿Qué haréis vosotros ahora? ¿Seréis como tantos que dicen que Me buscan y cuando Me encuentran no saben qué hacer Conmigo?
¿O vosotros abriréis vuestro corazón, escucharéis Mi Palabra y Me dejaréis entrar en él?
Os estoy golpeando la puerta; os estoy llamando. He venido para deciros que pongáis en práctica Mi Doctrina: que Me dejéis entrar en vosotros; que llevéis Mi Palabra a los que no la tienen; que alumbréis a los que están en tinieblas; que Me améis como Yo os amo a ustedes. Que seáis antorchas.
Vosotros los que Me conocéis y reconocéis Mi Palabra, hacedme conocer. Habladle de Mí al que no Me conoce. Decidles a los que sí Me conocen que aquí estoy esperando Me abráis vuestro corazón, esperando Me dejéis pasar; que os amo a todos porque todos sois Mi Creación. Yo no hago distinciones; para Mí todos sois únicos. 
Vosotros que Me buscasteis y Me encontrasteis: abridme vuestro corazón; dejadme morar en él; entregaos a Mí, entregaos a Mi Amor, entregaos a Mi Voluntad; dejadme que os guíe, dejadme caminar junto a vosotros; entregadme vuestras cruces, vuestros sufrimientos, vuestros dolores y también vuestras alegrías.
Hoy los invito a que caminemos juntos para poder llegar a la Gloria de Mi Reino, Mi Reino... El Reino que he creado para todos vosotros.
Hijos Míos: amaos. Amad a vuestros hermanos. Sabed que en cada uno de ellos estoy Yo; que Yo, Yo soy vuestro hermano; Yo estoy en vuestro hermano, en el que tenéis al lado y no queréis ver.
Entregaos a Mi Voluntad, y Yo seré vuestro Maestro. Yo los guiaré y Yo os haré antorcha viva para que podáis alumbrar a los que aún están en tinieblas.
¡Dejadme entrar! ¡Dejadme pasar! Soy Yo, vuestro Padre Celestial, el que hoy está golpeando vuestro corazón, el que hoy os pide que Me dejéis estar en vosotros. ¡Os amo tanto, hijos Míos! ¡Hay tantos hijos tan alejados de Mí! ¡Hay tantos que no quieren escucharme! ¡Hay tantos que no quieren reconocerme como el Dios de la Creación!
Acompañad al que sufre, consolad al que llora, cuidad al enfermo. Ocupaos de vuestros hijos; enseñadles a confiar en Mí. Confiad vosotros en Mí.
Yo, vuestro Padre, hoy os he venido a llamar; hoy estoy en vuestra puerta pidiéndoles permiso para entrar. Quiero morar en todos vosotros; quiero que cada uno de vosotros seáis Mi templo.
No dejéis solos a Mis sacerdotes. Id a Mi Casa; acompañadlos, respetadlos, amadlos. Vosotros sois el Cuerpo Místico de Mi Iglesia.
Amaos; amad a vuestros hermanos, y en ellos empezad a amarme a Mí.
No juzguéis a vuestro prójimo. Apoyaos unos a otros. Hacedme conocer, llevad Mi Palabra. Avisad, comunicad a la humanidad que Yo existo; que está pronta, muy pronta Mi Venida; que muy pronto estaremos juntos y podremos gozar de la Gloria de Mi Reino. Empezad a gozar Conmigo de la paz que os quiero dar.
El tiempo os apremia. ¡Reaccionad! ¡Despertaos entre ustedes! Rezad, rezad mucho y permitidme que pueda derramar sobre vosotros Mi Inmensa Misericordia.
Yo os estoy esperando. Quiero compartir con todos lo que he creado para ustedes. No Me neguéis la entrada; no os quedan muchas más oportunidades. Escuchad este llamado. ¡Los amo tanto, hijos Míos! ¡Estoy con tanta pena! ¡Sufro tanto por Mis hijos los que se pierden!
¡Estoy tan doliente por vuestra necedad! ¡Estoy tan afligido por vuestras almas! ¡Os queda tan poco tiempo para llegar a Mí!
Dejadme, dejadme que os consuele; dejadme que os mime un poco, que os proteja. Dejadme a Mí, dejadme que sea Yo el que os guíe hacia Mi encuentro. Veneradme y adoradme; glorificadme y agradeced a Dios Padre ¡que os tenga tanta paciencia!

PRÓLOGO
Dada la gran cantidad de páginas que ocupan los Mensajes , lo que no permitiría ir publicándolos en varias entradas como se había pensado en un principio, y en virtud de su vigencia a pesar de los años transcurridos desde diciembre de 2004 y la gran importancia que tienen para estos Últimos Tiempos, la misma persona que los transcribió desde 1997 hasta 2004, identificada en los escritos como Cl., ha realizado la recopilación que presentamos. 
Del mismo modo en que trabajó en aquellos años, lo ha hecho ahora, dejándose inspirar por el Señor acerca de lo que Él deseaba que figurase en esta pequeña compilación, “pequeña” en el sentido de que es apenas poco más del diez por ciento de los Mensajes originales, por lo que es fácil comprender que el Señor se refirió a muchísimos más temas de los que aparecen aquí. 
Cabe aclarar también que los mapas que se presentan como Anexos en los puntos IV y V son los dibujados informalmente por R. un día en la casa de Cl. utilizando unos mapas que su hijo Ag. usaba para el colegio, un planisferio proyección Mercator y un mapa político de la Argentina.
21 de Noviembre de 2013, Festividad de la Presentación de la Santísima Virgen.


Sobre la Obra

El instrumento se encuentra acompañada por un grupo de personas que desarrollan tareas específicas en esta Obra maravillosa.

Es asistida por sacerdotes desde el momento en que comenzó con sus locuciones internas y con sus experiencias sobrenaturales, que la llevaron a vivir hoy consagrada a hacer la Voluntad del Señor.

Los libros, las redes sociales y el sitio oficial de Internet son requeridos por el Señor, que en un Mensaje le transmitió la necesidad de utilizar toda la tecnología que estuviese a su alcance para que este Llamado al Amor se expanda por todo el mundo.

SUSCRIPCIÓN POR CORREO ELECTRÓNICO
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